martes, 31 de julio de 2012

No sabes que te extraño



Extraño tu mirada
extraño tu voz 
extraño esos momentos 
que fueron de los dos,
extraño tu risa 
extraño tu pelo,
extraño tus caricias
y extraño  hasta tus celos
extraño tu ternura, 
extraño tus besos ,
extraño tus locuras 
y extraño tus excesos

Te extraño como loco,
me está haciendo daño
y lo más grave de todo
es que no sabes que te extraño.

La muerte ¿punto final o punto seguido?



La muerte es algo inevitable, por lo menos por ahora que nadie ha descubierto el elíxir de la vida eterna. Vivimos conscientes de que nuestra vida tiene un final y no podemos hacer nada para evitarlo, tal vez podamos alargar un poco nuestra existencia física, pero tarde o temprano llega la hora de partir. Esto nos hace mortales, y saber que somos mortales nos hace humanos, es decir que la muerte es un aspecto esencial de la humanidad.
Personalmente sí he pensado en mi propia muerte, en cómo va a suceder y a qué edad me tocaría enfrentarla, este ataque de filosofar un poco sobre mi existencia se ha dado un par de ocasiones después de ver a otros morir. No saber cuándo será el día en que esto suceda me desconcierta un poco, despierta incertidumbre en mí, e irónicamente la muerte hace nacer un poco de temor. Filósofos como Platón decían que filosofar es prepararse para morir, no estoy de acuerdo con ellos, filosofar en mi opinión es tratar de entender la vida y aceptar la muerte como parte de ella.
Entonces si solo pensar en la muerte produce miedo, la muerte debe ser  algo terrible, enteramente malo. Pero esto no es absolutamente cierto, la muerte que la mayoría de veces es asociada con dolor, pena y sufrimiento puede ser tomada como un nuevo inicio, como una oportunidad para empezar de nuevo, aunque sigue siendo la muerte la misma, depende de nosotros tomarla de la mejor manera posible.
Nadie sabe a ciencia cierta que hay después de que nos morimos. Hay varias teorías de que hay en el más allá pero desde acá no se sabe si son ciertas. Religiones, movimientos, creencias. Todos proponen una opción después de que dejamos la vida como la conocemos. Paraísos, infiernos, castigos, recompensas, reencarnación, karma, entre muchas otras alternativas, en fin solo lo sabremos al  morir y ahí me cuentan, sólo bromeo. Cada cual tiene su fe y sus convicciones que pueden ser muy diferentes, lo único que compartimos exactamente es el destino de morir.
Después de leer el ensayo La muerte para empezar me doy cuenta que la paciencia de la muerte es admirable, nos espera toda una vida.  Está acechándonos incluso antes de nacer y sigue así mientras vivimos, hasta que se presenta un día a nosotros. La puedo comparar con una tarjeta de crédito, es personal e intransferible, nadie se salva de morir, solo puede posponer la fecha. También me di cuenta que es un tema que ha preocupado al ser humano desde siempre, y lo seguirá haciendo por siempre o hasta que la muerte o la humanidad desaparezca.
Si hay algo en lo que concuerdo en este ensayo es la filosofía de Epicuro quien decía "La muerte, temida como el más horrible de los males, no es, en realidad, nada, pues mientras nosotros somos, la muerte no es, y cuando ésta llega, nosotros no somos." Entonces por qué temer a algo con lo que jamás coincidiremos y tal vez no le tememos en sí a la muerte, sino a lo que representa, incertidumbre. De chico me obligaban a comer la sopa porque sino El cuco iba a venir, yo nunca supe que era El cuco pero le temía por lo que representaba y es así con la muerte, no sabemos que es pero le tememos por lo que nos han dicho que es, por nuestra idea de la misma, por lo que representa para nosotros.
Lo más irónico es que tal vez nunca lleguemos a conocer verdaderamente la muerte porque como Epicuro manifiesta, cuando estamos la muerte no está, y cuando la muerte está nosotros nos vamos. Y lo único que me queda es terminar este ensayo diciendo que la muerte es parte de nuestra vida y que lo único cierto acerca de ella, es que es inevitable. El resto de cosas pueden cambiar según lo que creamos de ella.

La relación perfecta.

Dicen algunos que el amor es una decisión, que es un sentimiento. Otros dicen que es incontrolable, que es una reacción química, y otros que no existe.  Lo cierto es que hay más definiciones del amor que amores verdaderos.

Pero esta vez no les hablaré del amor en sí, les contaré de la relación perfecta para mí.
Tengo el caso de entregarme a una persona completamente, trato de hacerla feliz y ser feliz con su felicidad. El problema es cuando siento que doy más de mí que lo que esa persona da de sí. Personalmente pienso que es justo en una relación que ambas partes aporten de manera igual, es decir, si nos separan 10 km, espero caminar 5 y encontrar a mi novia ahí, ya que ella también caminó lo mismo que yo para encontrarnos. 

Pienso que pagar la cuenta debe ser un gesto voluntario, y no una obligación. Detesto el machismo y esa responsabilidad masculina de hacerse cargo de todo, eso fue, sí, fue. Ya no es, no va, es obsoleto.
Una relación valor por valor es perfecta, ni siquiera pido un 50-50, es aceptable que alguien dé más, pero no en extremo. 

Si amas a alguien, demuéstralo. Hay momentos que las intenciones no bastan, no hay excusas, el que quiere puede. Y si estás en una relación y sientes que das más, y que no recibes lo suficiente de tu pareja, tienes dos opciones: aceptar la situación o intentar cambiarla, pero si esta segunda opción no funciona, simplemente tienes que terminar con esto, porque no te hace bien. Yo soy de aquellos que no soportan aceptarlo, y hago todo por buscar un balance.

Decir "te amo", o decir "te quiero"' son palabras, y si bien los poemas son lindos, y me gusta escribirlos, un detalle es mejor, un abrazo, una acción. No dejes que tu pareja cargué más el peso de la relación, no es una competencia tampoco, es cuestión de igualdad, de demostrar tu cariño. Ni tampoco cargues tú solo con ella. 

La relación perfecta tiene que tener amor, en acciones, no en palabras. Y tiene que tener dos personas que quieran lo mejor para el otro, y no solo que lo quieran, que luchen por ello. Ya que es imposible medir el amor y dicen que el verdadero amor es amar sin medida, no les diré que la relación perfecta debe poseer dos individuos que amen igual, pero debe existir un equilibrio.