martes, 14 de agosto de 2012


 “La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado, la imaginación rodea al mundo”  Albert Einstein

Para poder entender mejor, y analizar esta frase del científico  americano de origen judío, Albert Einstein, es preciso tener en claro, los conceptos de conocimiento e imaginación. El conocimiento, es un conjunto de información obtenida a lo largo de nuestra existencia. Platón consideraba al conocimiento como lo necesariamente verdadero. Este se obtiene por experiencia y por nuestra percepción sensorial, está muy ligado a la razón. Por otra parte, en la antigua Grecia, se conocía a la imaginación como phantasía, y se la denominó como la facultad de la mente humana de abstraerse de la realidad y representar imágenes sin necesidad de tener un objeto tangible en su poder. (Salvat, Enciclopedia Salvat Tomo 3, 1972)

A través de la historia, los hombres se han encargado de darle un gran valor al conocimiento. Los sabios y personas que poseían este valor según los demás,  eran venerados y temidos; y hasta la actualidad, científicos y expertos sobre alguna materia son respetados y considerados como personas con una gran influencia en su campo. La razón por la que es tan importante el conocimiento, es porque brinda poder al que lo posee.[1] Le da una ventaja sobre los demás y lo pone en un sitio privilegiado.
Entonces resulta un poco sorpresivo escuchar de un científico tan prestigioso como lo es Einstein afirmar que la imaginación, esa imaginación que la posee cualquiera, es más importante que el conocimiento. Y aunque sea difícil de asimilar este concepto, en el siguiente ensayo se tratará de respaldar y explicar el por qué de este pensamiento.

Por el mismo hecho de que el conocimiento es tan valioso, muchos ilustrados fueron asesinados y encarcelados por su sabiduría. Así como eran respetados y temidos, aquellos que estaban en su contra los veían como una potencial amenaza, y en caso de tener más poder que ellos, los reprimían y no dejaban que su conocimiento llegará a los demás. Quemas de libros como la de Alemania Nazi en 1933, censuras como la de la Inquisición o del gobierno de la dictadura militar argentino, y el encarcelamiento o exilio para los intelectuales en innumerables casos, eran medidas muy comunes en regímenes autoritarios. De esta manera el conocimiento y sus formas se veían bloqueadas y no podían llegar a las personas. Y tratar de difundir conocimiento era incluso considerado un delito.
Por otra parte, la imaginación nunca ha podido ser encerrada, y puede volar, correr y saltar al mismo tiempo, porque para ella nada es imposible.  Hume manifestó muchas veces que  “Nada es más libre que la imaginación humana.” ¿Y cómo negarlo? si aunque estemos atados de manos y piernas en una cárcel de máxima seguridad sin poder movernos, nuestra imaginación puede ir adonde quiera, crear lo que sea, llevarnos adonde queramos. No tiene límites, ni tampoco los conoce, que son dos cosas muy diferentes.
No solo hay que saber que la imaginación es libre, la imaginación también nos libera. Nos permite llegar a lugares que la lógica no concibe,  y que son imposibles a la realidad para muchos. La imaginación es la más pura representación de libertad y pensamiento, y es aquel pensamiento que luego nos lleva a razonar y a buscar el conocimiento. Entonces en muchas ocasiones ese sueño que visualizamos es lo que lleva a la búsqueda de sabiduría y es así que las grandes teorías nacen de esta facultad[2]. La imaginación crea lo que quiere, y si quiere puede crear conocimiento.

Otra cualidad de la imaginación que le da tanta o más importancia que al conocimiento, es su universalidad, la imaginación está presente en cualquier persona, es innata, viene incorporada en cada uno, y es decisión de cada uno desarrollarla o no. En cambio el conocimiento hay que adquirirlo, lo que lo hace exclusivo y hay individuos que por diferentes circunstancias nunca pueden obtenerlo.
Además, la imaginación es lo que traza nuestro futuro. Somos lo que somos porque un día lo imaginamos así. La imaginación cumple el rol de esos planos que hace un arquitecto antes de construir una casa, la casa no está, no existe. Pero el arquitecto la imagina y la dibuja tal como la creó en su mente. Y luego la hace. Es la base, el punto de partida para el porvenir.

Libros futuristas o de ciencia ficción, basados en la imaginación, ahora de acercan a la realidad. Surcar los cielos y transportar las cosas más rápidamente por los aires, era el sueño de los hermanos Wright. Ahora es común ver pasar a un avión por encima de nuestras cabezas. Llegar al espacio, tocar una pantalla y mover lo que hay dentro de ella, ir en una nave que ruede y vaya a más de 50 kilómetros por hora, un aparato que capture los momentos de manera instantánea. Estos y muchos otros inventos tuvieron como punto de arranque ese ideal, ese sueño. La imaginación.

William Arthur Ward dice  “Si puedes imaginarlo, puedes lograrlo. Si puedes soñarlo, puedes llegar a serlo’’ así este gran escritor americano motivaba a sus seguidores. Y es cierto. El primer paso para conseguir algo es visualizarlo, y nuestra amiga la imaginación es la hace este trabajo. Es así Cabe recalcar que en este ensayo no se pone en desmedro al conocimiento, y que se lo valora por lo que es y por lo que significa en nuestro mundo.  Es necesario exponer que para dibujar lo que imagina, el arquitecto debe conocer ciertas bases, y saber cómo construirlas luego. Además hay que reconocer que algunos filósofos de la antigüedad, como Aristóteles enmarcan a la imaginación o phantasía como un modo de conocimiento, aquel modo que produce una sensación sin presencia del objeto substancia actual sensible, es decir que crea una representación visual aunque no se tenga el objeto de manera tangible.
Entonces al decir esto, la imaginatio (latín), que a su vez se deriva del griego phantasía, sería tan importante como el conocimiento, no solo por sus características únicas antes mencionadas, sino simplemente por ser en esencia, conocimiento.
En conclusión, es preciso remarcar que la imaginación es una facultad tan maravillosa que no tiene límites de ningún tipo. Puede modificar el espacio y el tiempo y crear lo que quiera. No solo posee libertad (ya que hasta el día de hoy nadie ha conseguido prohibirnos imaginar mientras que sí nos han prohibido conocer). Sino además, es universal e innata en la naturaleza del ser humano, es decir viene dentro de nosotros y aunque se quiera, nadie puede quitárnosla, mientras el saber es adquirido a lo largo de nuestra vida.
No bastando con tener estas irrepetibles particularidades, la imaginación evoca al conocimiento, y nos alienta a encontrarlo. Nos da autoridad en el tiempo, y es esta facultad la que permite desarrollar nuestro futuro. Es el punto de partida, desde el presente, para el porvenir. La imaginación es tan importante que nos motiva a trabajar en la realidad, para obtener lo que soñamos, y poder conseguirlo. Es aquello que nos arrastra al progreso, no solo personal, sino de la humanidad entera. Pero no hay que confundirse, porque la imaginación nos deja crear lo que queramos en nuestra mente, pero el conocimiento siempre es esencial para efectuarlo en la realidad.  Porque "aquel que tiene imaginación sin instrucción, tiene alas, pero no tiene pies"[3]







[1] Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo y estadista británico.
[2] Paul Janet 
[3] Jules Gaultier, Filósofo francés (1858-1942)

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